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CRIANDO VARONES HOY: DESAFÍOS Y VALORES EN LA EDUCACIÓN ACTUAL

CRIANDO VARONES HOY: DESAFÍOS Y VALORES EN LA EDUCACIÓN ACTUAL
  • Consejería

Belisa Benítez Santiago
Consejera Profesional

 

Reflexiones sobre la Crianza en los Tiempos Actuales

La crianza de los niños en la actualidad es una tarea compleja que ha acompañado a la humanidad desde sus inicios. La pregunta sobre qué tan bien lo estamos haciendo como padres es recurrente y válida, pues no existe una fórmula mágica que garantice el éxito en esta labor. A lo largo del tiempo, se han adoptado diversos métodos y estilos de crianza que reflejan contextos culturales, sociales y personales cambiantes. Este artículo pretende ofrecer algunas perspectivas informadas y recomendaciones basadas en estudios recientes, prácticas reconocidas y enseñanzas espirituales que puedan servir de guía en esta búsqueda constante.

La Influencia de Nuestra Propia Crianza

Iniciamos nuestro camino como padres inevitablemente influenciados por la manera en que fuimos criados. Algunos optan por replicar los patrones de crianza recibidos, mientras que otros se comprometen a modificar o incluso rechazar aquellos métodos con los que no se sienten identificados o que consideran inadecuados. Este fenómeno es un reflejo del ciclo generacional y destaca la importancia de la reflexión consciente sobre el estilo de crianza que deseamos ofrecer.

Rol de los Padres y Diferencias de Género en la Crianza

Un estudio descriptivo reciente investigó los roles de género en la crianza, concluyendo que las madres suelen estar más presentes en el día a día del cuidado infantil, mientras que los padres tienden a asumir un rol secundario en muchas circunstancias. Además, se identificó que el estilo de crianza predominante es rígido, especialmente desde la percepción de las niñas que ven a sus padres como estrictos, mientras que los niños perciben una crianza más positiva e inductiva por parte de sus padres.

¿Existe una Receta Perfecta para Criar?

Aunque la comunidad científica no ha alcanzado un consenso absoluto sobre las mejores estrategias de crianza, existen recomendaciones comunes consideradas efectivas. En el caso particular de la crianza de varones en nuestro contexto actual, se promueven métodos que reconozcan su individualidad y contribuyan a un desarrollo equilibrado, basado en valores como el respeto, la responsabilidad y la integridad.

Desde la tradición jesuita, la crianza es vista como un proceso integral que involucra no solo la disciplina y el amor constante, sino también la educación en la fe, la formación del carácter y la búsqueda del bien común. Se enfatiza la importancia de educar a los hijos en la “disciplina y amonestación del Señor” como señala la Escritura, fomentando en ellos la santidad, la justicia y la confianza en Dios a pesar de las inevitables imperfecciones humanas. Se insta a los padres a modelar la humildad, el arrepentimiento y el seguimiento constante de Jesús, transmitiendo una experiencia de amor incondicional y guía firme pero cariñosa.

El Papa Francisco ha resaltó que “la educación es un acto de amor, la más importante tarea que tenemos como adultos hacia los más jóvenes." Ademas, advirtió sobre la necesidad de acompañar a los niños y jóvenes con paciencia y compasión, cultivando en ellos una vida interior profunda y valores firmes para que puedan enfrentar los desafíos del mundo con esperanza y fortaleza. De igual manera, destacó el papel insustituible de la familia como “la primera escuela de humanidad” donde se aprende a vivir en comunidad, a respetar y a servir a los demás.

Estrategias Recomendadas para la Crianza de Varones

Es fundamental brindar un cuidado amoroso y constante, mantener la serenidad ante conductas desafiantes y aplicar una disciplina coherente, con límites claros que ayuden a los niños a comprender las consecuencias de sus acciones. La enseñanza de la empatía y la compasión también resulta esencial, incentivando la participación en actividades solidarias y comunitarias para fortalecer habilidades sociales y emocionales.

Además, se recomienda fomentar la independencia de manera gradual, asignando responsabilidades acordes a la edad, para que los niños aprendan a tomar decisiones y afrontar problemas con autonomía. El diálogo abierto, el refuerzo positivo y el ejemplo ético de los padres son pilares que contribuyen a formar hombres seguros de sí mismos, emocionalmente inteligentes y preparados para los desafíos de la vida adulta.

Esta visión integral de la crianza, que combina conocimiento científico, experiencia práctica y valores espirituales, representa un camino sólido para la formación de niños y jóvenes equilibrados y responsables en nuestra sociedad actual.