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La salud mental: una responsabilidad de todos

La salud mental: una responsabilidad de todos
  • Consejería

La salud mental: una responsabilidad de todos

La salud mental es un tema muy importante en todas las sociedades. Es la base fundamental para el buen funcionamiento de los países y de su población. Actualmente, es uno de los temas más discutidos, pero poco conocidos y atendidos. Es evidente la gran necesidad que existe de que todos conozcamos sobre el tema y trabajemos en favor de apoyar a otros.

El suicidio: una ramificación urgente

Una de las ramificaciones del tema de la salud mental es el suicidio. La prevención del suicidio comienza con la empatía, la escucha y la eliminación del estigma relacionado con la salud mental. Hablar del tema de manera responsable permite identificar señales de sufrimiento, acompañar a quienes atraviesan una crisis y conectar a las personas con ayuda profesional.

Como nos recuerda el Papa León XIV: “Recemos para que las personas que luchan con pensamientos suicidas encuentren en su comunidad el apoyo, la asistencia y el amor que necesitan y se abran a la belleza de la vida”.

Situación en Puerto Rico

Según datos históricos, en la Isla se registran aproximadamente entre 17 y 20 suicidios al mes, mientras que la tasa general ronda los 8.1 casos por cada 100,000 habitantes. Los hombres representan la mayoría de los casos reportados y, en determinados periodos, enero y agosto han presentado aumentos en la incidencia. Para consultar información estadística oficial y detallada, puede acceder al siguiente portal https://www.estadisticas.pr.gov/ .

En Puerto Rico, otro recurso que investiga y apoya estos trabajos es la Comisión para la Prevención del Suicidio, adscrita al Departamento de Salud.  Este ente coordina esfuerzos de prevención y vigilancia epidemiológica. Para conocer sus servicios y recursos, puede visitar el portal oficial: https://www.salud.pr.gov/CMS/446

El papel de la Iglesia

La prevención requiere la participación de toda la sociedad. La Iglesia Católica y la Compañía de Jesús promueven la acogida pastoral, la oración comunitaria, el acompañamiento cercano y la reducción del estigma relacionado con la salud mental. Sus iniciativas destacan la importancia de escuchar sin juzgar y de orientar a las personas hacia servicios de salud mental y atención médica profesional. La espiritualidad puede ofrecer consuelo y esperanza, pero no sustituye la ayuda psicológica o psiquiátrica necesaria.

El papel de las escuelas y las comunidades

Las escuelas y las comunidades también desempeñan un papel fundamental. Un estudiante que atraviesa sufrimiento emocional no debe permanecer solo: puede comunicarse con su consejero o consejera de grado, un maestro, un familiar u otro adulto de confianza. Escuchar con respeto, tomar en serio sus expresiones y buscar ayuda puede marcar una diferencia.

En San Ignacio contamos con el Departamento de Consejería y Desarrollo Humano, en el que apoyamos y acompañamos a nuestros estudiantes en momentos difíciles. Durante este mes de septiembre estaremos discutiendo el tema en nuestros cursos de Guidance.  Padres, aprovechen la coyuntura para dialogar este tema en familia.  Jóvenes, si estás triste o has pensado en el tema del suicidio, háblalo con algún adulto que pueda ayudarte a buscar ayuda. En nuestro departamento estamos aquí para ti.

Recomendaciones para los padres y/o encargados

Las madres, los padres y las personas encargadas pueden contribuir a la prevención al mantener una comunicación abierta y observar cambios persistentes en el estado de ánimo o la conducta de sus hijos. Expresiones como «no quiero vivir», «soy una carga» o «no hay salida», así como el aislamiento, las despedidas, la entrega de pertenencias, los cambios extremos de ánimo, las conductas riesgosas y las alteraciones en el sueño o la alimentación deben tomarse en serio.

Cómo actuar ante un posible riesgo de suicidio en adolescentes

  • Pregunte directamente si está pensando en suicidarse; hablar del tema no lo sugiere, sino que abre la puerta a que el joven exprese lo que siente y reciba ayuda.
  • Escuche y valide sus sentimientos, evitando regaños, sermones, amenazas o críticas; frases como “te creo” y “vamos a buscar ayuda juntos” transmiten apoyo.
  • Ante riesgo inmediato, no deje sola a la persona: permanezca a su lado, contacte la Línea PAS, acuda a una sala de emergencias o llame al 9-1-1 si hay peligro inminente.
  • Reduzca el acceso a medios letales (medicamentos, armas, alcohol y otras sustancias), manteniéndolos fuera del alcance y bajo supervisión.
  • Informe a la escuela y coordine una evaluación con un profesional de la salud mental, manteniendo el acompañamiento familiar, escolar y profesional durante todo el proceso, incluso después de una crisis.
  • Prepare una lista de apoyo con personas y servicios (familiares, consejeros, maestros, profesionales y la Línea PAS) a los que el adolescente pueda recurrir.
  • Nunca subestime la preocupación: si algo parece estar mal, es mejor preguntar, escuchar y buscar ayuda de inmediato.

Padres, abran canales de comunicación con sus hijos y hablen del suicidio en familia, porque es un tema importante.

 

Recursos de ayuda en Puerto Rico:

Referncias: