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Misioneros Ignacianos en Vieques

Misioneros Ignacianos en Vieques
  • Pastoral
  • Servicio

El pasado viernes 4 de noviembre hasta el domingo 6 de noviembre un grupo de jóvenes  misioneros de los grados 9, 11 y 12 partieron rumbo a la Isla Nena, Vieques.  Unidos a una alianza de médicos voluntarios (ALIANZA AMAR), emprendimos una Misión para servir a nuestros hermanos viequenses.  Se les ofreció servicios gratuitos de salud, pues la isla está careciendo fuertemente de estos servicios y otros; inclusive no hay hospital en la isla.   Igualmente, se llevaron artículos de necesidad y juguetes para los niños.  

Nuestros jóvenes ignacianos hicieron la labor de asistentes de los médicos y les tocó atender a todos los pacientes que estuvieron solicitando los distintos servicios.  

Les aseguro que para nuestros estudiantes este fin de semana fue una verdadera escuela. Espero que en sus corazones siga creciendo la semilla del amor y del servicio, recordando  
que hay muchos hermanos en nuestro querido Puerto Rico y otros lugares que sueñan con que alguien les dé la mano en su necesidad.   

La disciplina, el carácter, la tolerancia, la adaptación y el compartir distinguieron a estos ignacianos mostrando un comportamiento de altura como todos esperamos que sean.  Ahí es justo cuando se ven los frutos  del esfuerzo que todos hacemos día a día. Gracias 🙂

Próximamente estaremos haciendo un montaje con las fotos del viaje y un conversatorio para compartir la experiencia y les estaremos invitando. 

Agradecemos  las oraciones y el apoyo de todos.   Profs. Diana Droz y Nice Zayas

Misioneros Ignacianos en Vieques

El logo de Nuestra Misión 1, Vieques- diseñado por el joven Diego Ramos de 9no grado.

Misioneros Ignacianos en Vieques 1

Con enfermeros, voluntarios y ayudantes.

Misioneros Ignacianos en Vieques 2

Con el honorable alcalde de Vieques.

Misioneros Ignacianos en Vieques 3

Con los doctores de quienes fuimos asistentes.

Misioneros Ignacianos en Vieques 4

Despidiéndonos del equipo organizador y el lugar que nos recibió. 

¡Qué el Señor sea nuestra fuerza y nuestra alegría!